Llueve.
Y esto me recuerda otra vez
lo diferentes que somos.
A ti, que te gusta la lluvia
desde que no medias ni medio metro.
Y a mí, que desde que tenia esa altura
me aterra el cielo cada vez que adquiere ese tono gris.
Tú, que disfrutas con sus olores,
sus colores
y sus complejos sonidos.
Y yo, que lo único que busco,
es el silencio que deja cuando llega a su fin.
Tú, que has conseguido volver mis días de lluvia, en rayos de sol.
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